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   "Los mismos soldados están subiendo videos a TikTok"

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Jesus G. Pastor, fotoperiodista cubriendo conflictos armados en Africa, Latinoamérica y Asia, es así mismo docente de la facultad de comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona y escritor del Libro Mira y Fotografía Jesús fue uno de los periodistas acompañantes en las jornadas militares del 2023. Teniendo más de 20 años de experiencia trabajando con conflicto armado, militares y como profesor, nos sentamos con él para obtener una su perspectiva con desde el fotógrafo con respecto a las compleja relación entre el fotoperiodista y el ejército. 

¿Cuál es la principal responsabilidad de un fotoperiodista?

 

El fotoperiodismo tiene como función principal narrar historias y explicar el mundo, bueno, la utopía sería narrar el mundo, narrar hechos noticiosos a través de imágenes, a través de fotografía.

 

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¿Qué actitud debería tener un fotoperiodista al momento de relacionarse con las personas en una zona de conflicto y, así mismo, con militares? 

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Los códigos de conducta van a responder a cuestiones más individuales y morales. A mi me gustaría pensar que como ser humano está bien establecer vínculos desde cierta amabilidad y cierta humildad con gente que te está ayudando. Tienes que ser agradecido con quienes te están abriendo las puertas. En la fotografía muchas veces necesitas estar cerca y necesitas estar muchas horas invadiendo el espacio personal de la gente y hay que ser agradecido. Con los militares es una relación más funcional. El ejercito controla muchísimo el movimiento de los periodistas y por lo tanto es una institución que te facilita algunas cosas y te puede ayudar en cuestiones logísticas, de seguridad, facilitar el transporte, llevarte a sitios pero al mismo tiempo el ejercito tiene una agenda muy clara en relación a su comunicación y no debe coincidir con la misión de un fotoperiodista. El ejercito tiene que velar por sus intereses que tanto pueden ser de defensa o pueden ser de propaganda y el periodista tiene que estar muy atento con eso. Claro, también está el vínculo que en situación de mucha tensión en que un periodista civil evidentemente se puede sentir mucho más frágil que un grupo de 25 militares armados, puede generar cierta situación de dependencia e incluso dependencia emocional y para mi es fundamental tener bien claro dónde empieza lo humano y dónde empieza lo profesional. Yo puedo estar charlando muy amigablemente con un militar pero no debo olvidarme que el no es mi amigo ni tiene por qué serlo e idealmente no lo va a ser. Las fuentes de información hay que tener muy claro lo que son, que son fuentes informativas. Es un equilibrio muy difícil pero es importante que la balanza sea equilibrada y que no caigas en ninguno de los lados.

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¿Los fotoperiodistas tienen alguna responsabilidad sobre la misma relación que existe entre ellos, los medios de comunicación y los militares (ejército) cuando se está en zona de conflicto? 

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Por supuesto y es un tema que me inquieta y con el conflicto de Ucrania se ha cristalizado de manera muy evidente que es esta "gamificación" de la guerra. El brillo de las armas deslumbra mucho a la cámara y a mi me aburre y me puede llegar a indignar la cantidad desproporcionada de fotografías de hombres armados sin un relato detrás y sin un cuestionamiento del hecho mismo. En Ucrania se plantea por defecto un relato que los soldados son heroes y, en mi experiencia al menos, los hombres armados, en muchas ocasiones, cometen atrocidades y abusos. En lugares de conflicto donde no está la ley, el que manda es el que va más armado y no es el fotoperiodista ni los civiles. Entonces, desde el fotoperiodismo contemporáneo, y en Ucrania llevamos la historia que los soldados Ucranianos son heroes y los soldados Rusos son villanos y es un relato muy simple de un fenómeno muy complejo porque al final todos los seres humanos tienen sus matices pero estamos viendo historias desde una ideología muy concreta, muy patriótica. Entonces el foto-periodismo tiene que huir del relato que le imponen las instituciones y buscar la grieta en el muro y dudar, y a lo mejor en algunas cuestiones no estamos dudando tanto como deberíamos. 

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En la dinámica entre el fotoperiodista y el ejercito, describes la interrelación de los dos como una de interdependencia. ¿Si el ejercito cuenta con los medios de comunicación para ser la voz de su imagen, ideología y misión y por ende necesita de ellos para contar su historia, como necesita el fotoperiodista al ejercito?

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Hay una relación de poder en la que los periodistas estamos por debajo. Yo sin ellos no puedo acceder a unos sitios. Ellos controlan el territorio. Uno necesita un permiso del país, por ejemplo ahora en Ucrania, hay algunas zonas del país dónde uno puede ir y unas zonas donde no. Entonces ellos son la autoridad. Hay una cuestión que si a ellos tu les vas bien, es decir, si eres de utilidad propagandística y les puedes ir bien para trasmitir su mensaje, pero ellos sin ti pueden hacer su trabajo, pero tu sin ellos, a veces no. Entonces hay una relación desequilibrada en ese sentido. Y en el tema de la terminología en conflictos armados, los ejércitos más poderos son los que dominan en relato como podemos ver con ejemplos en Israel y estados Unidos. En este sentido, el enemigo siempre "asesina" o "mata" y ellos "desarman" o "neutralizan" entonces vemos que hay un claro interés por parte del gobierno que la palabra nunca sea matar o asesinar. Pero el ejercicio de un buen periodista es describir los hechos y el vocabulario es sencillo y la fotografía es exactamente lo mismo, solo que con imágenes. 

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¿Como fotoperiodista, es importante tener una ideología, un punto de vista, y/o un enfoque claro antes de ir a fotografiar un conflicto o se intenta ser un lienzo en blanco?

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Creo que es imposible ser un lienzo en blanco. Todos somos ideologías con piernas. Lo más honesto es decir `Yo te estoy contando una historia desde aquí.´ Con la foto, se le presupone a la fotografía cierta objetividad porque la cámara fotográfica tiene esta cualidad de transcripción mecánica de lo que hay delante de ti a un formato ya sea digital o impreso. Pero el mundo es muy amplio y que yo decida qué ángulo mostrarte de lo que está pasando varía mucho. Si yo te muestro el detalle de un casco en dónde hay un sticker de una calavera y el soldado va armado, si yo decido mostrarte ese detalle, no es lo mismo que si te muestro a un soldado sonriendo y relajado acariciando la cabeza de un niño. Te estoy dando una imagen completamente distinta de la experiencia del ejercito y puede ser el mismo soldado pero en unos cuantos minutos de diferencia. Yo decido que foto hago, o puedo hacer las dos y decido que foto envío al medio. Hay muchísimas desiciones y ninguna es neutra. Yo estoy comunicando con una intención, todos comunicamos todo el tiempo con una intención.

 

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¿Partiendo de esto, como profesor, cómo alguien comienza desarrolla su mirada fotoperiodística hacia un estilo o ideología propia sin ser influenciad@?

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Es importante la práctica fotográfica, el hacer muchas fotos y muchas situaciones te van a generar conflictos, pensamientos. En cuanto uno hace la foto piensa `como mejor hago esta foto´ y luego vas a casa y vas a verlas y vas a decir si la foto te gusta o no te gusta y porqué y luego la decisión si la publicas o no. Uno va decidiendo qué quiere decir. Todas estas desiciones te hacen crecer como fotógrafo. Luego también es importante leer, leer y reflexionar. Tanto la práctica como la teoría van a llevar a saber quiénes somos. 

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¿Si tomamos la experiencia como receta para ir generando una mirada propia y desarrollando la creatividad, qué relación existe entre la creatividad y el instinto básico al momento de estar trabajando en una zona de conflicto bajo presión y emociones como miedo o estrés? 

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Eso que uno llama instinto, lo que sale por impulso puro, al final es la suma de muchas cosas que están dentro de ti y que se cristalizan en la fotografía en un instante. Si yo ya sé que me gusta organizar las líneas de cierto modo, pues cuando pongo el ojo en la cámara ya sé que busco. También determina tu carácter, si eres alguien que se acerca más o fotografía de distancia más alejada y si tu manera de estar en el mundo es más invasiva o menos invasiva. 

 

 

¿Con respecto la “invasividad”, cómo se manejan los límites al momento de fotografiar estando con militares y en zonas de conflicto?

 

Hay muchos debates al respecto. Para comenzar habría que definir el contexto cultural y geográfico dónde se está trabajando. El contexto cultural influye de sobremanera. La gente no tolera igual las cámaras en la India que en Ucrania o que en Colombia. La relación con la cámara en muchos lugares es muy diferente y hasta en el mismo lugar las personas que tienes a tu alrededor pueden afectar muchísimo. En Barcelona la cámara no se tolera igual en el centro de Barcelona que en la zona más rica de Barcelona o en la zona más pobre de Barcelona. Y en situaciones de conflicto y dolor también depende. Hay lugares donde las personas valoran casi como un regalo que haya gente con una cámara y que documenten eso y te piden que fotografíes eso con la esperanza de que esa imagen sirva para algo, que esa injusticia sea vista. Eso es algo que pasa, más que el rechazo a la cámara. Las personas que están viviendo situaciones de mucha fragilidad lo que quieren es ser escuchada y que le ayuden. El debate es si la cámara sirve para eso, o no. Pero también el ir con franqueza y con alegría y saludar a las personas y respetar la humanidad de la situación.”

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¿Como sientes que ha cambiado en este sentido tu mirada y actitud como fotoperiodista con la experiencia que llevas trabajando en zonas de conflicto?

 

Me interesan más historias de visión lateral que cuando eres más joven. Cuando eres más joven la adrenalina es muy adictiva y ya estar en primera fila de los bombardeos no me interesa tanto. La otra cosa que es que ha cambiado mucho el tema de los teléfonos móviles, las redes sociales y demás. Videos y fotografías de los bombardeos en primera linea, los mismos soldados están subiendo videos a TikTok. El periodismo debe aportar algo más rico, más complejo del relato. El fotoperiodismo debe dar las claves al lector para comprender el fenómeno con más complejidad. El fotógrafo contemporáneo debería aspirar a ser algo más que testimonio. 

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¿Pero en este tiempo de sobre saturación de imágenes a una velocidad jamás antes vista, como manejar el foto-periodismo de forma más profunda. Hacia dónde estamos yendo?

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Bueno hay unos medios que invierten en esto. No es la mayoría y es el debate eterno si es los espectadores piden este contenido o son los medios que dirigen el gusto del espectador. Seguramente será si uno cultiva a los espectadores. Tenemos muchas imágenes pero no tenemos mucha cultura visual. Entonces se debería hacer ese esfuerzo desde la fotografía y desde los medios de comunicación que al final son los que tienen los medios materiales para reconstruir esto. Y para los jovenes tratar de no sucumbir al clickbait y titulares llamativos y amarillismo. El periodismo debería aspirar a tener una función social y con un componente pedagógico porque está explicando la realidad a la ciudadania y lo que es el periodismo debería tener las prioridades claras.  

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¿Regresando al tema de trabajar en situaciones de conflicto armado dónde surgen emociones fuertes. Cómo mejor manejarse el trabajar en este entorno?

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Las personas que están mas o menos cómodos en contextos de mucha tensión es porque la pueden sostener. Si tu eres una persona que con los ruidos de petardos o dónde haya fuego o tal te genera mucha sensación de miedo, pues lo más probable es que el fotoperiodismo no es lo tuyo. En mi caso, la cámara de alguna manera me disocia de la realidad y logro estar por lo que estoy. De ahí dependerá de cada uno el tipo de música que le gusta para bailar.  Para mí es un privilegio poder estar cerca a esas situaciones tan humanas y estar conectado con la realidad y con momentos históricos. Todos los momentos de la vida son históricos pero hay momentos que parecen tener una carga simbólica. Te dan la sensación, seguramente ficticia, de que entiendes algo. Como por ejemplo con el ejército, hablar con ellos y hacerles preguntas me ayuda a dar matices a una figura que podría ser tan monolítica como la del "el soldado". Hay muchos soldados, y hay muchas vivencias y es así con todo. 

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Todas las fotos tomadas por Jesus G. Pastor en la Jornadas Periodísticas

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Transcripción por María C. Angel

Abril 2023

Barcelona, España

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